Preparación: Para limpiar bien las navajas, se introducen en un recipiente con agua y un poco de sal y se dejan allí varias horas para que las navajas expulsen la arena que contienen en su interior. Luego se sacan y se lavan con agua fresca. Se pone la plancha a calentar y se echa un chorrito de aceite que después se retira con un papel. Cuando la plancha esté bien caliente se colocan las navajas sobre la plancha, sazonándolas con un poco de sal. Será suficiente con dejarlas en la plancha durante dos minutos para que estén en su punto. Mientras se cocinan las navajas, se pican bien los dientes de ajo y el perejil, mezclándose de forma uniforme. Al sacar las navajas de la plancha se coloca una cucharadita de esa mezcla sobre cada una y se sirven bien calientes. El toque especial se consigue repartiendo sobre las navajas el aceite y el agua que hayan soltado en la plancha.

Para compensar esta reducción se debe aumentar el consumo de alimentos ricos en grasas como el aguacate, coco, semillas, aceite de oliva, almendras, nueces y almendras.  Además de esto, la cantidad de proteína también debe aumentarse hasta constituir un 20% de la alimentación, siendo necesario comer carne, pollo o pescado en el almuerzo y en la cena, e incluir huevo y quesos en las meriendas. 


Estimado Marcos,puedo hacer la dieta cetogénica con la sintomalogía propia del hipotiroidismo,en especial la intolerancia al frío,y aunque todas las opiniones de endocrinos digan que no tengo nada,puesto que las analíticas son correctas,excepto colesterol alto,y Vit D baja.Sienpre he abusado del chocolate,y aunque soy delgado no hago más que acumular grasa pectoral-abdominal,y aún habiendo bajado 8 kg.
Cuando se pone en marcha una dieta cetogénica debemos saber que el cuerpo necesita generar unos cambios internos para empezar a producir los ácidos llamados cetonas, una vez empezada la producción los cambios físicos podrían tardar en verse aproximadamente unas 2 semanas, a partir de este momento se continuará con la pérdida progresiva de peso hasta la décima o décima segunda semana que es cuando nuestra báscula se estabiliza.
Preparación: Empezamos picando la cebolla muy menuda, calentamos aceite suficiente en una sartén y la sofreímos a fuego lento, hasta que quede dorada. Añadimos el bacalao desmigado y lo sofreímos con la cebolla hasta que se haya reducido todo el líquido de cocción. Cascamos los huevos en un plato de uno en uno y los vamos añadiendo a la sartén. Removemos con una cuchara hasta que esté cuajado. Si queremos un revoltillo más cremoso podemos añadir un poquito de nata líquida. Espolvorear con pimienta y perejil. Servir inmediatamente.
Muchas Felicidades Viviana. Si la puede repetir, hay personas que la hacen por años, mejorando sus marcadores sanguíneos y su estado de salud (que es en la mayoría de los casos, pero no en todos). Todo cuerpo es diferente, hay dietas que funcionan algunas personas y otras no, hágase un examen de laboratorio general al mes para mirar como reaccione su cuerpo. Saludos
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